Ciencia en Acción reúne a más de 1.900 asistentes en San Sebastián y acerca la ciencia a todos los públicos
El Kursaal acogió del 23 al 25 de octubre la 27.ª edición del certamen, con una feria científica abierta a la ciudadanía y proyectos que combinan investigación, creatividad y compromiso social.
Experimentar, hacer preguntas y descubrir la ciencia de la mano de quienes la enseñan y la investigan. Esta fue la propuesta de Ciencia en Acción, que celebró su 27.ª edición en el Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal de Donostia / San Sebastián. Durante tres jornadas, el encuentro reunió a estudiantes, docentes, personal investigador y divulgadores de distintos países para compartir proyectos y acercar el conocimiento científico a todos los públicos.
Con más de 1.900 asistencias a lo largo del fin de semana, el evento volvió a mostrar el interés que despierta una ciencia cercana y participativa. El sábado fue la jornada de mayor afluencia, con 1.275 personas que pudieron conocer los proyectos finalistas, conversar con sus equipos y descubrir las aplicaciones de la ciencia en la vida cotidiana.
La programación comenzó el viernes con la llegada de los participantes y el acto inaugural, que incluyó una mirada a los orígenes y la trayectoria del certamen. El sábado, la feria científica de entrada libre convirtió el Kursaal en un espacio de encuentro y aprendizaje, con demostraciones, experimentos, presentaciones breves de proyectos y actividades para familias. El domingo se celebraron la entrega de premios y la clausura, durante la que se anunció Burgos como próxima sede.
31 reconocimientos a la calidad científica y educativa
El jurado concedió 14 primeros premios y 17 menciones de honor en las diez modalidades presenciales. Los reconocimientos abarcaron disciplinas como la física, la química, las matemáticas, la biología, la geología, las ciencias del universo, la robótica y la sostenibilidad, además de propuestas STEAM y proyectos de ciencia y valores humanos.
Entre los trabajos premiados se encuentran iniciativas sobre materiales naturales autorreparables para la bioconstrucción, plataformas robóticas impresas en 3D, experiencias para acercar las matemáticas mediante espejos y propuestas que permiten explorar el universo a personas con discapacidad visual. Una diversidad que refleja el potencial de la ciencia para mejorar la educación y responder a retos sociales y ambientales.
En sus valoraciones, el jurado destacó la calidad de los proyectos, el rigor científico, la creatividad y la capacidad de sus equipos para comunicar y despertar la curiosidad.
Impulsado por la Red Innpulso, junto con Fomento de San Sebastián y con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Real sociedad Española de Física, la Real Sociedad Española de Química, el Instituto de Ciencias Matemáticas, la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular, la Sociedad Española de Astronomía y la Sociedad Geológica de España, el encuentro reforzó su papel como espacio para compartir experiencias educativas, crear vínculos y fomentar las vocaciones científicas.